Cuando llegan las altas temperaturas, es normal que perros y gatos busquen la sombra, beban más agua o reduzcan su actividad. Sin embargo, no siempre resulta fácil distinguir cuándo simplemente tienen calor y cuándo su organismo empieza a tener dificultades para regular la temperatura corporal.
Aprender a reconocer estas señales es fundamental para actuar a tiempo y evitar que una situación aparentemente inofensiva termine convirtiéndose en una urgencia veterinaria.
En Equvet creemos que la prevención empieza por conocer el comportamiento de nuestras mascotas y saber interpretar los cambios que nos indican que algo no va bien.
¿Por qué el calor les afecta tanto?

A diferencia de las personas, perros y gatos apenas sudan. Su principal mecanismo para disipar el calor es el jadeo y, en menor medida, la eliminación de calor a través de las almohadillas.
Cuando la temperatura ambiental es muy elevada o el esfuerzo físico es intenso, estos mecanismos pueden resultar insuficientes, haciendo que la temperatura corporal aumente rápidamente.
Por eso, durante el verano, es especialmente importante observar cómo responde nuestra mascota al calor y adaptar su rutina a las condiciones ambientales.
Las primeras señales de alerta
Muchas veces el organismo avisa antes de que aparezca un golpe de calor. Detectar estas señales tempranas puede marcar la diferencia.
- Jadeo más intenso de lo habitual
Es normal que un perro jadee después de jugar o pasear, pero si el jadeo es muy intenso, prolongado o aparece incluso estando en reposo, puede indicar que está teniendo dificultades para refrescarse.
En los gatos, que jadean con mucha menos frecuencia, este signo siempre debe llamar la atención.
- Busca agua constantemente

Una mayor necesidad de beber durante los días calurosos es esperable. Sin embargo, si la sed es excesiva o parece incapaz de recuperar el confort incluso después de beber, conviene prestar atención.
- Menos ganas de moverse
Cuando el calor aprieta, muchas mascotas reducen espontáneamente su actividad.
Si observas que evita caminar, jugar o incluso levantarse durante las horas de más temperatura, probablemente esté intentando protegerse del esfuerzo.
- Salivación abundante
El exceso de saliva, especialmente acompañado de jadeo intenso, puede indicar que el organismo está haciendo un gran esfuerzo para regular la temperatura.
Cambios de comportamiento
Algunos animales se muestran más inquietos, mientras que otros permanecen excesivamente apáticos o buscan continuamente lugares frescos donde tumbarse.
Estos cambios suelen ser una de las primeras pistas de que el calor les está afectando más de lo normal.
Hay mascotas que necesitan más cuidados

No todas toleran el calor de la misma manera.
Conviene extremar las precauciones en:
- Cachorros y animales senior.
- Razas braquicéfalas.
- Mascotas con sobrepeso.
- Perros y gatos con enfermedades respiratorias o cardíacas.
- Animales con pelajes muy densos.
En estos casos, la prevención debe ser todavía más cuidadosa.
Pequeños cambios que ayudan mucho
Durante los meses de calor, algunas medidas sencillas pueden marcar una gran diferencia:
- Evitar paseos durante las horas centrales del día.
- Garantizar acceso permanente a agua fresca.
- Ofrecer zonas de sombra y espacios bien ventilados.
- Adaptar el ejercicio a la temperatura ambiental.
- No dejar nunca a la mascota dentro del coche, aunque sean pocos minutos.
Observar cómo responde cada animal al calor también permite adaptar los cuidados a sus necesidades concretas.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
Si las primeras señales evolucionan hacia dificultad para caminar, desorientación, vómitos, debilidad intensa o problemas para respirar, es importante actuar de inmediato y acudir al veterinario.
No conviene esperar a que la situación mejore por sí sola, ya que un golpe de calor puede progresar con rapidez.
Conocer sus señales también es una forma de cuidar
Cada mascota expresa el calor de una manera diferente. Algunas simplemente buscarán un lugar fresco donde descansar; otras comenzarán a mostrar pequeños cambios en su comportamiento que pueden pasar desapercibidos si no sabemos interpretarlos.
En Equvet creemos que observar, anticiparse y actuar a tiempo es una de las mejores formas de proteger su bienestar. Porque muchas urgencias pueden evitarse cuando conocemos las señales que nuestro compañero intenta transmitirnos y adaptamos sus cuidados a cada momento del año.
Miriam Gómez González
Farmacéutica
N. colegiación TO-1392
