Después del verano: 7 cosas que conviene revisar en tu perro o gato
Miriam Gómez González
septiembre 2026

Peso, apetito, agua, medicación y otros cambios que pueden ayudarnos a detectar que algo no va como antes.

El final del Verano no solo significa volver a la rutina. Para nuestros perros y gatos también puede haber viajes, cambios de horarios, más actividad, calor o modificaciones en la alimentación y en los hábitos.

Septiembre puede ser un buen momento para volver a observarlos y comprobar que todo sigue como debería, especialmente si son mayores, tienen una enfermedad crónica o siguen un tratamiento continuado.

7 CAMBIOS QUE CONVIENE REVISAR DESPUÉS DEL VERANO

1
PESO
¿Ha ganado o perdido peso?
2
APETITO
¿Come igual que antes?
3
AGUA
¿Bebe más o menos?
4
ORINA
¿Ha cambiado la frecuencia o la cantidad?
5
ACTIVIDAD
¿Está más cansado o menos activo?
6
PIEL Y PELO
¿Hay picor, lesiones o pérdida de pelo?
7
MEDICACIÓN
¿Se ha mantenido correctamente la pauta prescrita?
IDEA CLAVE: compara a tu perro o gato consigo mismo.
Los pequeños cambios respecto a su estado habitual pueden ser importantes.


Después del verano, compara: no adivines

Tú conoces mejor que nadie cómo come, bebe, duerme, juega, orina y cómo se comporta tu perro o gato. Por eso, después de unas semanas de cambios de rutina, una de las mejores referencias es comparar al animal con su propio estado habitual.

Una pérdida de peso, más sed, menos apetito, menor actividad, cambios en la orina o un picor que antes no existía no significan por sí solos una enfermedad concreta, pero sí son datos que conviene observar y, si persisten, comentar con el veterinario.

La clave está en comparar al animal con él mismo, no en intentar diagnosticar en casa.

Si tiene una enfermedad crónica, presta más atención

En perros y gatos con cardiopatías, diabetes, epilepsia, síndrome de Cushing, dermatitis crónica u otras patologías, los cambios de horarios, alimentación, ejercicio o medicación pueden ser más relevantes que en un animal sano.

Al volver a la rutina, comprueba que la medicación se ha administrado según la pauta prescrita y anota cualquier cambio en síntomas, peso, apetito, sed, actividad o tolerancia al ejercicio.

IMPORTANTE: no modifiques dosis ni tratamientos por tu cuenta. Si notas cambios, coméntalos con el veterinario que realiza el seguimiento.

Los cambios de rutina, actividad y entorno también forman parte de la información útil para valorar a cada animal.

En gatos, observa especialmente el agua, la orina y el peso

Los problemas renales pueden evolucionar durante meses o años antes de que aparezcan signos evidentes. En algunos gatos, las alteraciones se detectan mediante la exploración y pruebas de sangre y orina antes de que el propietario observe síntomas claros.

En casa conviene fijarse especialmente en:

  • Si bebe más de lo habitual.
  • Si orina con más frecuencia o en mayor cantidad.
  • Si ha perdido peso o apetito.
  • Si cambia su comportamiento en el arenero.
  • Si entra repetidamente al arenero y parece tener dificultad para orinar.

CUANDO ES UNA URGENCIA: Si un gato intenta orinar repetidamente y no consigue hacerlo, o solo elimina unas gotas, necesita atención veterinaria inmediata.

Una obstrucción uretral puede deteriorar al animal rápidamente y es una urgencia veterinaria, especialmente relevante en gatos machos.

¿Necesita un chequeo?

No todos los perros y gatos necesitan las mismas pruebas después del verano. La revisión debe adaptarse a la edad, antecedentes, enfermedad previa, tratamiento y cambios observados.

Según el caso, el veterinario puede valorar:

  • Exploración física general.
  • Peso y condición corporal.
  • Estado de hidratación.
  • Revisión de la evolución de una enfermedad crónica.
  • Analítica de sangre cuando esté indicada.
  • Análisis de orina, especialmente útil en gatos y en determinadas patologías.
  • Otras pruebas según los hallazgos y el historial del animal.

Un chequeo no significa hacer una batería completa de pruebas a todos los animales. Significa decidir qué merece la pena revisar en cada caso.

Los pequeños cambios también cuentan

Tú ves a tu perro o gato cada día. Sabes cómo come, cuánto bebe, dónde duerme, cómo juega y cómo utiliza el arenero o sale a pasear. Esa información cotidiana puede ser muy valiosa cuando algo empieza a cambiar.

Después del verano, recuperar la rutina también puede ser una oportunidad para comprobar que todo sigue como debería y consultar cuando un cambio se mantiene o te preocupa.

¿Has notado algún cambio en tu perro o gato después del verano?

Pregúntanos en EQUVET. Podemos orientarte sobre cuidados, alimentación, productos y el uso correcto de los tratamientos prescritos.

Si tu mascota presenta síntomas, necesita un diagnóstico o requiere modificar una pauta de tratamiento, consulta con tu veterinario.

 

Miriam Gómez González
Farmacéutica
N. colegiación TO-1392